{"id":12087,"date":"2020-03-13T08:56:03","date_gmt":"2020-03-13T08:56:03","guid":{"rendered":"http:\/\/stbc.es\/?p=12087"},"modified":"2020-03-13T08:56:03","modified_gmt":"2020-03-13T08:56:03","slug":"ayuno-eucaristico-como-vivirlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edithstein.archimadrid.es\/?p=12087","title":{"rendered":"AYUNO EUCAR\u00cdSTICO, \u00bfC\u00d3MO VIVIRLO?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Reproducimos aqu\u00ed parte de la carta que ha escrito el Obispo Auxiliar de Getafe, Mons. Jos\u00e9 Rico Pav\u00e9s, con varias reflexiones que nos pueden ayudar estos d\u00edas a vivir el ayuno eucar\u00edstico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Para descargar <a href=\"http:\/\/stbc.es\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/PENSAR-Y-VIVIR-LA-EUCARIST\u00cdA-COMO-MIEMBROS-DE-LA-IGLESIA-1.pdf\">PULSA AQU\u00cd<\/a><\/span><\/p>\n<h3><span style=\"color: #000000;\">\u00ab<strong>1. Una ense\u00f1anza luminosa de san Pablo VI: el valor de la \u201cmisa privada\u201d<\/strong><\/span><\/h3>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En una situaci\u00f3n como esta puede resultar muy iluminador recuperar las ense\u00f1anzas sobre la Eucarist\u00eda de un Papa Santo, como Pablo VI, quien en su Enc\u00edclica <em>Mysterium fidei <\/em>(3.9.1965), publicada tres meses antes de la clausura del Concilio Vaticano II, sal\u00eda al paso de algunos motivos de preocupaci\u00f3n en torno al misterio eucar\u00edstico, entre los cuales enumeraba el valor de las llamadas \u201cmisas privadas\u201d, es decir, aquellas misas que celebra el sacerdote solo, sin presencia de pueblo fiel. Algunos autores, haciendo una lectura meramente sociol\u00f3gica de la categor\u00eda \u201cpueblo de Dios\u201d, recuperada por el Concilio desde su rica comprensi\u00f3n b\u00edblica y patr\u00edstica, difund\u00edan la idea de que la misa sin fieles carece de sentido. \u00abNo se puede -afirmaba el Papa- exaltar tanto la misa llamada <em>comunitaria<\/em>, que se quite importancia a la misa privada\u00bb (MF 2). Y m\u00e1s adelante a\u00f1ad\u00eda la raz\u00f3n de esta importancia: \u00abPorque toda misa, aunque sea celebrada privadamente por un sacerdote, no es acci\u00f3n privada, sino acci\u00f3n de Cristo y de la Iglesia, la cual, en el sacrifico que ofrece, aprende a ofrecerse a s\u00ed misma como sacrificio universal, y aplica a la salvaci\u00f3n del mundo entero la \u00fanica e infinita virtud redentora del sacrificio de la Cruz\u00bb (MF 4).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El sacerdote, en efecto, en virtud del sacramento del Orden ha sido configurado con Cristo, \u00fanico Mediador, Sumo y Eterno Sacerdote, de tal manera que no es \u00e9l quien celebra, sino Cristo mismo en \u00e9l. El sacerdote act\u00faa \u201cen la persona de Cristo Cabeza\u201d (<em>in persona Christi Capitis<\/em>). En la celebraci\u00f3n del Santo Sacrificio de la Misa el sacerdote no hace sino actualizar (\u201chacer memorial\u201d) el \u00fanico Sacrificio de Cristo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A la luz de estas ense\u00f1anzas conviene, pues, recibir las disposiciones emanadas en la Di\u00f3cesis de Getafe y en otras di\u00f3cesis, aclarando lo que se ha hecho: <strong>\u00a1no se han suprimido las Misas!<\/strong> Cerrar los templos no significa haber dejado a los fieles sin los frutos infinitos del Sacrificio Redentor de Cristo que se actualiza en el altar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El cierre de los templos no responde a falta de fe o de visi\u00f3n sobrenatural, sino que es una reacci\u00f3n desde la fe que se quiere hacer operativa por la caridad (cf. G\u00e1l 5, 6). Seamos honestos: \u00bfdisponemos en nuestras parroquias y templos de los medios personales y materiales para lograr las condiciones de no aglomeraci\u00f3n y de higiene que alejen el peligro de contagio? Si banalizamos estas medidas y crece el n\u00famero de infectados \u00bfpodremos garantizar que nuestros sacerdotes puedan seguir llevando el consuelo de los sacramentos a los m\u00e1s enfermos y moribundos, y acompa\u00f1ar a las familias que entierran a sus difuntos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En estos momentos debemos vivir nuestra comuni\u00f3n con Cristo sabi\u00e9ndonos miembros de la Iglesia. El \u201cayuno eucar\u00edstico\u201d temporal de unos es necesario para garantizar la comuni\u00f3n sacramental de otros. No olvidemos que estamos viviendo con toda la Iglesia el tiempo de gracia que llamamos Cuaresma. Tengamos la audacia de vivir esta situaci\u00f3n de pandemia como oportunidad preciosa que nos regala el Se\u00f1or en el camino de conversi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que el ayuno eucar\u00edstico de estos d\u00edas nos ayude a sentir como propio el sufrimiento de quienes se ven privados de la Eucarist\u00eda por falta de sacerdotes. Hecho que ya est\u00e1 sucediendo en muchos pueblos y aldeas de la Espa\u00f1a vaciada, adem\u00e1s de muchas comunidades en tierras de primera evangelizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que el ayuno eucar\u00edstico de estos d\u00edas nos ayude a valorar a\u00fan m\u00e1s el bien infinito de la participaci\u00f3n en la Santa Misa de modo que pidamos al Se\u00f1or el don de una verdadera \u201cconversi\u00f3n eucar\u00edstica\u201d, que nos permita centrar nuestra vida en la Eucarist\u00eda, \u201cfuente y culmen de la vida cristiana\u201d (LG 11). Pidamos al Se\u00f1or en este tiempo la gracia de prepararnos cada d\u00eda mejor al encuentro con Cristo en la Eucarist\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que el ayuno eucar\u00edstico de estos d\u00edas nos ayude a vencer la mentalidad individualista con la que tantas veces recibimos los sacramentos. Los sacramentos, y de forma muy especial la Eucarist\u00eda, son siempre dones inmerecidos, no son bienes \u201cde uso particular\u201d. Los sacramentos han sido confiados por Cristo a su Iglesia y como miembros de la Iglesia, es decir, con coraz\u00f3n eclesialmente ensanchado, debemos acercarnos a recibirlos. Fundamentar la vida personal en la gracia que se nos regala en los sacramentos no significa que podamos participar o disponer de ellos aisladamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que el ayuno eucar\u00edstico de estos d\u00edas despierte en nosotros el deseo de salir al encuentro de Cristo ah\u00ed donde nos ha asegurado tambi\u00e9n su presencia: \u201cJes\u00fas en medio\u201d entre los miembros de la familia; Jes\u00fas en mi pr\u00f3jimo, especialmente en el m\u00e1s necesitado. Recuperemos las palabras sabias de san Juan Pablo II al convocar el <em>A\u00f1o de la Eucarist\u00eda<\/em>: \u00abNo podemos hacernos ilusiones: por el amor mutuo y, en particular, por la atenci\u00f3n a los necesitados se nos reconocer\u00e1 como verdaderos disc\u00edpulos de Cristo (cf. Jn 13, 35; Mt 25, 31-46). En base a este criterio se comprobar\u00e1 la autenticidad de nuestras celebraciones eucar\u00edsticas\u00bb<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"color: #000000;\">2. <em>Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes<\/em> (Jl 2, 17)<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como todos los a\u00f1os, comenz\u00e1bamos la Cuaresma hace apenas tres semanas escuchando el mi\u00e9rcoles de ceniza las palabras de la profec\u00eda de Joel: <em>entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes <\/em>(Jl 2, 17). \u00a1Qu\u00e9 oportunas son estas palabras cuando celebramos la Eucarist\u00eda sin presencia de fieles! Queridos hermanos sacerdotes: algunos de vosotros hab\u00e9is comentado que resulta muy duro celebrar la Eucarist\u00eda a solas, con las puertas de vuestras iglesias cerradas. \u00a1No sint\u00e1is verg\u00fcenza al regar con vuestras l\u00e1grimas el altar! \u00a1Llorad, s\u00ed, llorad por vuestros fieles, llorad con ellos, y presentad vuestras l\u00e1grimas al Se\u00f1or! \u00abNo puedes ser padre si no lloras -dec\u00eda san Juan Cris\u00f3stomo-. Yo quiero ser padre misericordioso\u00bb<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vivid este tiempo, hermanos sacerdotes, como oportunidad preciosa para volver sobre el centro de la vocaci\u00f3n a la que un d\u00eda el Buen Pastor os llam\u00f3. San Gregorio Magno se\u00f1alaba bien ese centro cuando resum\u00eda la singularidad de la vida sacerdotal en estas hermosas palabras: \u00ab(el sacerdote) por dentro medita los secretos escondidos de Dios; por fuera lleva la pesada carga de sus hermanos\u00bb<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Reforzad en estos d\u00edas el di\u00e1logo interior con Cristo Buen Pastor para que pod\u00e1is cargar sobre vuestros hombros a cada uno de los fieles que Cristo mismo os ha confiado. Recordad, una vez m\u00e1s, que, al subir al altar para celebrar la Santa Misa, nunca vais solos, aunque no os acompa\u00f1en los fieles. Recordad que al celebrar la Eucarist\u00eda privadamente el Se\u00f1or est\u00e1 derramando gracias abundantes para vosotros, para la Iglesia y para el mundo, gracias que no vendr\u00e1n si abandonamos la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica. As\u00ed lo recordaba, una vez m\u00e1s, san Pablo VI: \u00abDe donde se sigue que, si bien a la celebraci\u00f3n de la misa conviene en gran manera, por su misma naturaleza, que un gran n\u00famero de fieles tome parte activa en ella, no hay que desaprobar, sino antes bien aprobar, la misa celebrada privadamente (\u2026) porque de esta misa se deriva gran abundancia de gracias especiales para provecho ya del mismo sacerdote, ya del pueblo fiel y de toda la Iglesia, y aun de todo el mundo: gracias que no se obtienen en igual abundancia con la sola comuni\u00f3n\u00bb (MF 4).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Queridos fieles: \u00a1rezad especialmente en estos d\u00edas por vuestros sacerdotes! Sab\u00e9is que en nuestra Di\u00f3cesis varios de ellos ya han dado positivo al test del Covid-19. Algunos, m\u00e1s graves, est\u00e1n hospitalizados. Y es previsible que en los pr\u00f3ximos d\u00edas vayan apareciendo nuevos casos. Los templos no se han cerrado para dar vacaciones al clero o para protegerlo del contagio. Nuestros sacerdotes, algunos de forma heroica, est\u00e1n reforzando los equipos de capellanes de los hospitales, est\u00e1n celebrando las exequias de nuestros difuntos, est\u00e1n visitando a los enfermos m\u00e1s graves para llevarles el auxilio de la Confesi\u00f3n y de la Comuni\u00f3n, y est\u00e1n ofreciendo, con gran creatividad, propuestas de oraci\u00f3n y formaci\u00f3n a trav\u00e9s de las redes sociales y medios de comunicaci\u00f3n. Los sacerdotes que est\u00e1n hospitalizados nos est\u00e1n regalando el testimonio admirable de vivir la postraci\u00f3n de la enfermedad como ofrenda por el bien espiritual de sus fieles. \u00a1Est\u00e1n haciendo de sus camas hospitalarias verdaderos altares donde se unen a Cristo, Sacerdote y V\u00edctima!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oremos, ahora m\u00e1s que nunca, por nuestros sacerdotes, pong\u00e1moslos bajo la protecci\u00f3n de San Jos\u00e9, custodio del Redentor, para que no desfallezcan en estos momentos, y sean, siempre y en todo, sacerdotes de Cristo.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"color: #000000;\">3. El ayuno eucar\u00edstico y la comuni\u00f3n espiritual<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si entendemos que cerrar los templos no significa privar a los fieles del fruto de la Eucarist\u00eda, aprenderemos a valorar otras formas verdaderas de encuentro con el Se\u00f1or, como la llamada <em>comuni\u00f3n espiritual<\/em>. Es importante advertir que el desarrollo de la ense\u00f1anza de la Iglesia sobre esta forma de comuni\u00f3n se ha producido en la Edad Media, en tiempos de grav\u00edsimas epidemias, al hilo de las controversias eucar\u00edsticas provocadas por quienes negaban la presencia real de Cristo en la Eucarist\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Guillermo de Saint-Thierry (+1148), el gran monje benedictino que al final de su vida abraz\u00f3 la reforma del C\u00edster atra\u00eddo por la santidad de san Bernardo, dirigi\u00e9ndose a los monjes cartujos de la joven abad\u00eda de <em>Monte Dei<\/em>, consciente de que no siempre pod\u00edan recibir la Sagrada Comuni\u00f3n, les recuerda que la gracia del sacramento se puede recibir, aunque materialmente no se pueda comulgar:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El sacramento de esta santa y venerable conmemoraci\u00f3n s\u00f3lo es dado celebrarlo a unos pocos hombres seg\u00fan el modo, lugar y tiempo especiales; mas la gracia del sacramento est\u00e1 siempre disponible y pueden actuarla, tocarla y recibirla para la propia salvaci\u00f3n, con la reverencia que se merece, en la forma en que ha sido transmitida y en todo tiempo y lugar al que se extiende el se\u00f1or\u00edo de Dios, aquellos de los que se ha dicho: <em>Vosotros sois una raza elegida, un sacerdocio real, una naci\u00f3n santa, un pueblo elegido para anunciar las alabanzas de aquel que os sac\u00f3 de las tinieblas a su luz admirable<\/em> (1 Pe 2, 9) (\u2026) Si la quieres y la deseas con toda sinceridad, tienes esta gracia disponible en tu celda a todas las horas, tanto de d\u00eda como de noche. Cuantas veces te unes fiel y piadosamente a este acto en memoria del que padeci\u00f3 por ti, otras tantas comes su cuerpo y bebes su sangre; y siempre que permaneces unido a \u00c9l por el amor, y \u00c9l a ti en acci\u00f3n de santidad y de justicia, formas parte de su cuerpo y de sus miembros<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La gracia del sacramento es la uni\u00f3n a Cristo por el amor, que lleva a ser parte viva de su cuerpo que es la Iglesia. Esta gracia se regala a quien la quiere y desea con sinceridad, aunque no se pueda participar en el sacramento, si con dignidad y reverencia se descansa en el recuerdo de Quien padeci\u00f3 por ti. No extra\u00f1a que un siglo despu\u00e9s, santo Tom\u00e1s de Aquino, el Doctor eximio de la Eucarist\u00eda, llegue a afirmar de la comuni\u00f3n espiritual: \u00abEs tal la eficacia de su poder que con s\u00f3lo su deseo recibimos la gracia, con la que nos vivificamos espiritualmente\u00bb<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para despertar el deseo y unirnos con la memoria del coraz\u00f3n a Quien por amor a nosotros se queda en el Sacramento del Altar, podemos emplear alguna de las oraciones que la tradici\u00f3n cristiana nos ha transmitido:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Creo, Jes\u00fas m\u00edo, que est\u00e1s realmente presente en el Sant\u00edsimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi coraz\u00f3n. Y como si estuvieras conmigo os abrazo y me uno con vos. Qu\u00e9date conmigo y no permitas que me separe de ti<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Repitamos, con palabras de un te\u00f3logo del siglo pasado, la ense\u00f1anza esperanzadora de la Iglesia Cat\u00f3lica: \u00abLa \u201ccomuni\u00f3n espiritual\u201d es con toda verdad una comunicaci\u00f3n personal con Cristo. Produce la gracia sacramental de la Eucarist\u00eda de manera no sacramental\u00bb<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"color: #000000;\">Conclusi\u00f3n: \u00abSeguid todos al obispo, como Jesucristo al Padre\u00bb<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En los pr\u00f3ximos d\u00edas se cumplir\u00e1 el segundo aniversario de la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Gaudete et exultate<\/em> del papa Francisco sobre la llamada a la santidad en el mundo actual (19.3.2018). Como sabemos, en el segundo cap\u00edtulo el Papa desenmascara \u201cdos sutiles enemigos de la santidad\u201d. Para describir estos enemigos menciona dos errores doctrinales del pasado que hoy reaparecen en algunas actitudes: el \u201cgnosticismo actual\u201d y el \u201cpelagianismo actual\u201d. \u00bfNo hay acaso destellos de un neo-monofisismo en quienes, para primar la salud espiritual de los fieles, minusvaloran la salud corporal? \u00bfSe equivoca acaso la Iglesia cuando nos pide orar por los enfermos? \u00bfAcaso pedimos que les llegue pronto la muerte para que entren en la bienaventuranza eterna? Evitemos este otro \u201cenemigo sutil\u201d de la santidad que lleva a considerar la postura propia la m\u00e1s aut\u00e9ntica por gozar -as\u00ed se pretende- de una \u201cvisi\u00f3n sobrenatural\u201d, mientras se critica la postura que busca la salud espiritual de los fieles evitando poner en peligro su salud corporal, hasta donde prudencialmente es posible. Dej\u00e9monos tambi\u00e9n iluminar en esto por la recta fe de la Iglesia. Contemplemos el misterio admirable de la encarnaci\u00f3n y no enfrentemos la naturaleza humana a la divina, la naturaleza a la gracia, la salud del cuerpo a la del alma, pues sabemos que \u00abhay un s\u00f3lo M\u00e9dico, carnal y espiritual, creado e increado, que en la carne lleg\u00f3 a ser Dios, en la muerte, vida verdadera, (nacido) de Mar\u00eda y de Dios, primero pasible y, luego, impasible, Jesucristo nuestro Se\u00f1or\u00bb<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En una situaci\u00f3n como la actual se percibe a\u00fan con m\u00e1s claridad la necesidad de mantenernos unidos. Evitemos todo lo que quiebra la comuni\u00f3n. Superemos el discurso tramposo que enfrenta a \u201clos que tienen fe\u201d con \u201clos que tienen miedo\u201d. No caigamos en la tentaci\u00f3n del individualismo, buscando \u201csoluciones\u201d por cuenta propia. Necesitamos caminar juntos. Renovemos la oraci\u00f3n por nuestro Obispo. Pidamos al Se\u00f1or que lo colme con su luz y lo robustezca con su gracia para que en sus decisiones reconozcamos el b\u00e1culo firme y las entra\u00f1as misericordiosas del Buen Pastor. Y quienes tenemos la dicha inmensa de pertenecer a la Di\u00f3cesis de Getafe acojamos las palabras de un obispo m\u00e1rtir del siglo I, san Ignacio de Antioqu\u00eda, como palabras dirigidas a nosotros en el momento presente: \u00abSeguid todos al obispo, como Jesucristo al Padre\u00bb<a style=\"color: #000000;\" href=\"\/#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que la Reina de los \u00c1ngeles, protectora y patrona de nuestra di\u00f3cesis, nos alcance de su Hijo el consuelo de una comuni\u00f3n renovada, la salud de los enfermos y la protecci\u00f3n de nuestro pueblo. \u00a1Nada sin Mar\u00eda! \u00a1Todo con Ella!\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\">Jos\u00e9 Rico Pav\u00e9s,&nbsp;<\/span><span style=\"color: #000000;\">Obispo Auxiliar de Getafe<\/span><\/p>\n<p><a href=\"\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reproducimos aqu\u00ed parte de la carta que ha escrito el Obispo Auxiliar de Getafe, Mons. Jos\u00e9 Rico Pav\u00e9s, con varias reflexiones que nos pueden ayudar estos d\u00edas a vivir el ayuno eucar\u00edstico. Para descargar PULSA AQU\u00cd \u00ab1. 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